en casa

El amor al orden

julio 9, 2015

El proceso de armar y ordenar una casa es parecido al del enamoramiento de una pareja condenada al aburrimiento. Arrancan embelesados el uno con el otro, no paran de pensarlo, de imaginarlo, de compartir nuevas cosas, de conocer nuevos rincones, de soñar futuros proyectos. Pasan los días, las semanas y sin darse cuenta todo ese entusiasmo va derrumbándose en una clásica rutina y pocas veces se recuerda aquel ese jolgorio inicial, los espejitos de colores.

De igual manera los 2 meses de mudarse es raro encontrarse haciendo una tarea doméstica que no sea necesaria para la vida cotidiana: sacar la basura, lavar los platos, ir al supermercado. En mi casa vivimos 2 años con un vidrio roto, un espejo roto, el del baño. A los supersticiosos les cuento que seguimos vivos, no nos morimos de la mala suerte, aunque varias veces me hubiera gustado adjudicarle a esa quebradura las malas pasadas.

Bueno, hace 3 años y pico que vivimos en esta casa y me he vuelto a enamorar.  Ya me había pasado leyendo las memorias de Anthony Bourdain, contando el imprescindible orden con el que se manejaba en su mesada de cocina, esto de inspirarme. Qué mejor que otro libro.

Leí a Marie Kondo sin esperanzas de arremangarme pero, finalmente, tuvo su efecto. Marie habla de tomar el orden de la casa como un evento y hace hincapié en la importancia de llevar a cabo el proceso todo de un tirón. Arrancar por el descarte, deshacerse de todo aquello que no nos traiga felicidad, aquello que “doesn’t spark joy”. Este es el principio principal del orden que propone. Elegir todo aquello que nos haga felices de verdad, y ser brutalmente honestos, porque descartar es la principal forma de arrancar el orden y sin realizar bien esta tarea el resto no sucedería.  Después viene la estapa de guardado en la que Marie da unos interesantísimos trucos en los que explica en detalle como doblar una media y por qué conviene guardar las remeras paradas en un cajón. Y sí, hacia el final del libro Marie deja relucir su añorable TOC. Igualmente como lectora que elige leer un libro de una japonesa que ordena, no estaría esperando otra cosa, no?

En casa no tenemos tantas cosas, pero la casa es chica (el corazón es grande y reina la originalidad de dichos), y carece, como todo departamento moderno de lugar de guardado. Gracias arquitectos, gracias colegas, por todos los trucos para evitar el lugar de guardado como una necesidad básica, gracias.

Después de leer a Marie, me dediqué a ordenar categóricamente los rincones de la casa. Arranqué por los armarios, la ropa. Después los estantes, libros, escritorio. Y encontré cosas que ni entiendo por qué guardaba. Pasé por un proceso de orden similar hace un tiempo, este creo que fue más a conciencia. Lo interesante de ordenar es que empiezan a dar ganas de poner más cosas en su lugar y ataqué lo que faltaba atacar: nuevos espacios de guardado. Y así fue como me ampollé las manos atornillando estantes y agujereando pareces para colgar ménsulas y guardar todo en vertical como dice la japonesa simpática que estuve leyendo.

Y sí, Marie, por más de que no hice todo de un tirón, como bien decís en el libro, me llena de emoción y veo a mi casa con ojos de re-enamorada con los pequeños cambios que inspiraste.

Best of Marie

“My point is that tidying must begin with discarding regardless of personality type”

“I recommend that you always think in terms of category, not place. Before choosing what to keep, collect everything that falls within the same category at one time.”

“Up to now, I believed it was important to do things that added to my life, so I took seminars and studied to increase my knowledge. But through your course on how to put my space in order, I realized for the first time that letting go is even more important than adding.”

“There are three approaches we can take toward our possessions: face them now, face them sometime, or avoid them until the day we die.”

“I begin my course with these words: Tidying is a special event. Don’t do it every day”

de Kondo, Marie. “The Life-Changing Magic of Tidying Up: The Japanese Art of Decluttering and Organizing.”

 

 

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1 Comment

  • Reply Soltar y Saltar – La vida suculenta agosto 12, 2015 at 1:30 am

    […] a veces para pensar para adelante, es necesario dejar algunas cosas atrás. Tan mal no estaba la japonesita que terminaba su libro hablando de como el orden exterior refleja y ayuda un orden interior. Con esto no quiero decir que […]

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