en acción en corrida

Message in a bottle

julio 31, 2015

Este mes pasó volando, y es el mes que pasa la mitad del año, oficialmente el tiempo y este año está volando. Así como voló, me volaron los días sin tiempo de sentarme a escribir. Arrancar un nuevo proyecto lleva su tiempo cuando en un año donde estoy poniéndole mucho a mi actual proyecto. Pero el entusiasmo hace que las horas se alarguen, que el cansancio pase desapercibido y que nos encontremos en un round de 12 sin parar con una sonrisa en la cara y mi pulserita de bienestar diciéndome que es “way past my bed time”.

Tantas cosas me hicieron terminar la semana como si uno de esos rodillos gigantes que usan para aplanar el asfalto hubiera dado una pasadita extra por mi cabeza.  Me suelo encontrar en enrosques interesantes cuando llega el viernes y si bien aprendí a desconectar durante el fin de semana, en el momento que apoyo la cabeza en la almohada, todos esos pensamientos brotan desconsoladamente de mi. Y no, no tengo aquí la receta anti-estrés para presentar. La diferencia de esta vez fue que después de tantas vueltas uno va tomando armas y logré hacer algo que hace rato me proponía: escribir un par de líneas salvavidas para cuando todo se ha revuelto.

Siempre que pienso en problemas, o complicaciones, pienso en inundación ya que las inundaciones fueron uno de los problemas más difíciles que me tocaron enfrentar en mi taller. Hoy llovió mucho y no puedo evitar pensar en mi taller cuando llueve, por ejemplo. Por eso no se me ocurre un término mejor que salvavidas.

Bueno, un día de muy buen ánimo, post corrida, claramente, ideal, me obligué a escribir lo que me diría en el momento que estoy dispuesta a mandar todo al demonio. Por qué elegí lo que hago, qué me imagino para el futuro, qué pienso cuando estoy tranquila.  También anoté los buenos comentarios que recibo, las visiones de afuera que son positivas. El salvavidas tiene que tener solo cosas positivas, no es para replantear nada, es un salvavidas, flota, nada de pinchaduras en el salvavidas por favor. Me sale tan fácil hacerlo con otros, ¿ Por qué no dejarme un mensaje a mi para cuando estoy por naufragar?

Guardadito en mi cuaderno y listo para cualquier tormenta. A diferencia de las metas, que aconsejan pegar en la pared, este es para tener bien cerca pero bien guardado. Listo para inflar cuando truena.

Eso, la vuelta a las corridas con media hora de vuelta al parque y la gloria de que después lloviera y leer este post de May Groppo fueron la inspiración de la semana. Gracias May.

Y gracias Parque Saavedra, por ser la solución a tantos enrosques.

Salud !

 

You Might Also Like

No Comments

Leave a Reply