en acción

Best case scenarios 

noviembre 7, 2015

Y un día a las estrellas se alinean. Los astros cruzan en el eje de la luna que se estaba escondiendo y a luz perfora la tierra con un eclipse que trae un entendimiento especial sobre la forma de las cosas. Sobre nuestra actitud, sobre nuestros deseos, sobre nuestro accionar. O tal vez simplemente pasa que un día las cosas se dan de una manera inexplicablemente esperada. Serendipity, espectacular palabra.

El best case scenario para los que hacemos, los que remamos, los que nos acostumbramos a que siempre siempre algo sale mal, nos da miedo. Nos paraliza más el estado de bienestar que la incertidumbre. Recuerdo contestar al cuestionamiento de tener que “salir de mi zona de confort” diciendo que hace tiempo que no estaba cómoda. Y qué pasa si la incomodidad ya se te vuelve cómoda?

Pasa esto. Las cosas se dan, los planetas se alinean y yo tambaleando, esperando no que pase sino que llegue el temblor.

Y peor si lo planeamos. Si pensamos las posibilidades. Be careful what you wish for. Escribo y me siento una loca pero es así. Me desacostumbré a pensar que las cosas salen como uno las planifica. O simplemente como quisiera que salgan. Y este año fue todo lo contrario pero no me dejo de sorprender con la potencia de lo que uno piensa cuando uno va por ello.

Hace unas semanas tuve una reunión muy enriquecedora con distintas empresas de diferentes rubros con el denominador común de querer ser mejores empresas para el mundo. Presenté mi caso y salieron muchos consejos enriquecedores de la charla.

Lo que estás haciendo vale mucho pero también te genera mucho desgaste.

Pocas veces pienso en la cantidad de cosas que hago de esa forma. Me lo olvido. La zona de desconfort es mi nidito cotidiano y por más esfuerzo que haya, sigo, sin pensarlo. Que valioso es que vengan de afuera a reconocer esta situación. A pensarlo para ver que hay que cambiar.

Hoy el cambio arranca por adentro, tendrá que ver con la organización de mi empresa, la optimización de los procesos y la afinación del equipo.

Uno de los comentarios más brillantes fue el que comparaba mi empresa con una orquesta. Para ser el director y que todo suene bien, cada músico debe afinar y mejorar sobre su instrumento. Y cuando eso suceda, sonará la mejor música.

Y así, en ese marco de afinar y reorganizar las cosas van sucediendo, con la mirada puesta en los nuevos objetivos. Y hoy, ya se la potencia que tienen esos objetivos, ya vi como van sucediendo las cosas cuando uno las busca. Y las maravillas que suceden al costado de estas búsquedas. Ya veo el próximo eclipse, el recorrido de las estrellas para alinearse de tal manera que en un tiempo vuelva a sorprenderme la luz proyectada de esas estrellas que hoy escribo en un papel.

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2 Comments

  • Reply Verónica febrero 3, 2017 at 7:41 pm

    Cada vez que leo, un nuevo capitulo en La vida suculenta, siento que te conozco más y es muy placentero. Motiva, lleva a reflexionar sobre donde estoy y a donde quiero ir.
    Creas conciencia en quienes te seguimos. Tú valoras todo. Lo bueno, lo no tanto; lo cercano, lo lejano; lo grande y lo pequeño.
    Gracias por ser ejemplo que aunque creamos que hemos llegado, siempre se puede mejorar; nuestro proyecto, nuestro equipo y hasta nosotros mismos.
    Vero. 🐘

    • Reply Rocio G febrero 3, 2017 at 8:27 pm

      Gracias Vero ❤ de corazón

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