en casa

Poda / Ciclos

septiembre 25, 2016

Tuve esta planta en varias casas ya. Arrancó en la casa de mis papás. Cuando todavía no sabía como ingeniármelas para no matar suculentas. La compré en un vivero muy simpático de un DJ. Creo que fue la única sobreviviente de esa camada que compré y maté lentamente a fuerza de sobre regado e inexperiencia.

Hoy esta planta es una planta madre, y a cada amigo que le di un gajo la tiene hoy floreciendo en su casa. Sin embargo, en la mía, hasta hoy, la planta estaba llena de bichos y hongos. Supe combatirlos, con agua y jabón, pero volvieron a aparecer, y los dejé estar. Sus hijos crecían en todas las casas de mis conocidos, florecían, me mandaban fotos, y también en las otras macetas de mi terraza, pero la madre seguía decayendo. Ya tenía el bicho diseminado por todas tus flores, por sus raíces.

Así que con música de fondo, explicándole todas mis buenas intenciones, hoy tuve que cortarla. La desarmé por completo. La planta dejó de ser la planta.

Empecé a sacarle todas las flores. Las varas florales, coloridas, llenas de vida, son lo primero que ataca el bicho. Va por ahí, por lo que brilla, por lo que sobresale, después sigue. Es pegajoso, horrible, negro, larga un pus blanco. Mis flores rosadas, todas llenas de este ser putrefacto. A la basura, obviamente, en este caso, el compost. Y que me vengan a buscar los puristas del compost, a decirme que no le tire plantas enviciadas, esta planta es MI PLANTA. Sus restos van a mi compost.

Coleccioné las rosetas que fui sacando, cuando descubrí que el maldito había llegado a sus raíces, y las dejé secarse al sol mientras seguía mi tarea. Una vez red sacado todo lo malo, empecé la limpieza. Saqué todas las hojas caídas, todas las varas secas. Su maceta gigante quedó vacía. Huecos.

Y arranqué el transplante. Hoy, en plena primavera, se desaconseja transplantar cuando ya arrancó la primavera, pero mi planta se la banca, es todo terreno. Le puse piedras, mezcla de tierra negra y por supuesto, compost. y de paso a la madre, la dejé podada y le tiré un poco de alimento también para que se vaya recuperando.

Paso de ser mi planta más frondosa tener tan solo un par de rosetas. Sé que habiendo pasado tantos inviernos y tantos de estos bichos que se le van apareciendo apenas larga flor, lo que quedó de ella va a salir nuevamente al sol, crecer y ser una nueva, en sus tantas nuevas extensiones, que aparecieron hoy a partir de la poda. Este es el ciclo de mi gran planta, que hoy vuelve a comenzar.

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La única flor que no estaba enbichada

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Nuevos hijos de la planta con toque rescaté de la poda

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