en acción

Daravi Begins

octubre 23, 2016

Hace 3 meses recibí un llamado.

Conocí a EF hace un par de años por un amigo en común. Nos vimos esporádicamente por algunos proyectos que finalmente no sucedieron. Ese día tenía otra propuesta para hacerme.

Eduardo, me contó de un nuevo lugar, una zona de la ciudad que se estaba empezando a cambiar y cómo él ahora había decidido ser partícipe de este cambio.  Me hablo un rato largo, yo escuchaba contenta, de este nuevo proyecto. Al final de todo su relato me dijo: “Bueno, esto es lo que tengo para contarte, ahora si queres podes venir a conocer y ver que te parece y si te interesa armar algo aquí”.

No me dijo nada mas. Salvo el pequeño detalle de que me había buscado porque me venía siguiendo y que creía que estaba muy bien, pero que estaba para hacer algo más grande. Así nomas. Como si nada. Y que si esto no era ese desafío, que lo buscara en otro lado, pero que tenía poco tiempo para darlo. Tranqui, E. Simple. Straight to the bone. No bullshit. Por eso tal vez siempre me cayó tan bien y por eso tal vez me siguió.

 

Y así nomás fui a conocer Tigre. Me encontré con un lugar distinto, vacío, lleno de oportunidades. Recorrimos el terreno y me encantó lo que ví, pero salí medio perdida, sin saber bien qué era lo que podría surgir en este nuevo lugar.  Parece mentira, pero ni me lo imaginé en ese momento. Volviendo a casa tuve que hacer tiempo en un lugar de paso entre trámites. Esperando, en este lugar, me puse a pensar. Como siempre, con libreta en mano, escribiendo para aclarar los pensamientos. Creo que era tan obvio que por eso no se me ocurrió de una. Escribiendo, empezó a salir lo que venía pensando hace rato, lo que había empezado a planificar. Las piezas empezaron a caer en su lugar y de ahí que no lo pude frenar. Ya había arrancado.

Estaba a punto de viajar, de terminar mi primer ciclo de estudios. Tenía muchas cosas que preparar. Pero esto estaba ahí, y era el momento de actuar. Y así fue. En medio de todos los preparativos de viaje, de cierre de procesos, de estudios, retomé ese plan que había arrancado en India, escrito en Londres y postergado después de varias charlas con Loren en las que ambas nos frenábamos para no arrancar algo sin haber terminado tantas cosas que estábamos arrancando. Pero esta vez, decidí saltar de vuelta.

El plan escrito se convirtió en Daravi y es hoy el proyecto que quiero llevar adelante. Daravi es la evolución de Greca. El proyecto es la fábrica y no los productos. El propósito es clarito : hacer para dar. Generar una fábrica de triple impacto que fabrique productos  a partir de descartes con el fin de dar trabajo. Alineación.

Sigo escribiendo el Masterplan, que publicaré cuando el lugar donde nos asentemos con esta primera fábrica, la v1.0 de Daravi, sea menos ruinas y más Daravi. Este tipo de cosas pasan. Uno no se imagina el impacto que genera con lo que escribe ni que mentes curiosas andan corriendo la cortina y abriendo nuevas ventanas de nuestros paisajes personales. Yo no me imaginaba lo que se veía de afuera, ni siquiera si me estarían leyendo. Pero como me leyeron y a partir de eso se dio este encuentro, sigo escribiendo y a partir de eso proyectando.

Gracias por seguirme, EF 😉

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4 Comments

  • Reply Paula Cardenau octubre 25, 2016 at 11:05 pm

    Rocío, muy inspirador tu relato, te ando toda mi buena vibra para Daravi, me encanta el proyecto. Un beso!

    • Reply Rocio G octubre 25, 2016 at 11:12 pm

      Gracias Paula 🙏🏽

  • Reply Eduardo fuhrmann octubre 26, 2016 at 11:45 pm

    Ahora visibilizarlo, y agradecido ! Un gran abrazo

  • Reply Carolina octubre 25, 2017 at 4:41 pm

    Hermoso! los sueños se hacen realidad R. Abrazo!

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