en acción

El problema del Foco

marzo 12, 2017

En mi mundo hay cocina, hay dibujo, hay ganas de hacer un curso de porcelana de esos donde te hacen usar los aparatos giratorios. Hubo un sitio de reseñas musicales que me hizo aprender lo que quiere decir css, <html> entre otras cosas </html> y ver mas de 100 shows en un año. Hay planillas de excel pintadas de colores engamados, pero no por eso menos complejas. Una decena de libros por leer, siempre pendientes, ahí mismo los cuentos y las novelas fueron perdiendo espacio y tiempo frente a las historias de personas que soñaron con una empresa y hoy manejan cosas gigantes. En mi mundo hay un descanso que tiene un sendero para correr, su parte más linda está cerca del río, pero últimamente solo la visito a la mañana y una hora, y antes de arrancar y en una plaza y con entrenadores que me llevan a visitarla, cual visita guiada, porque si no dejo de visitarla del todo. En mi mundo hay familia, hay risas y hay mucho lugar y tiempo pensado y dedicado para compartir, preferentemente con comida de por medio, con amigos. Ese es el motor que mueve mi mundo.

Cuando iba a estudiar, me hice un test vocacional. El resultado era un diagrama en forma de torta. Mi torta tenia muchos colores. Cualquiera de esos colores me hubiera divertido. Termine eligiendo el color de la arquitectura, y después, seguí pintando con los otros colores de la paleta que fui volviendo a encontrar en el camino.

Tener un mundo así, plagado de cosas, es muy interesante, muy sabroso, muy todo, pero resulta complejísimo mantenerme en uno de los colores. Más complejo no mezclarlos todos y terminar en un disfuncional marrón, que es el color que siempre queda en la paleta cuando mezclamos sin parar y sin pensar. Por otro lado, corro el riesgo de pintarme toda de un color y olvidarme los otros. Me pasó. Y terminé como Joni, Blue. Estar en uno solo de los colores tampoco me funciona, me apaga.

El secreto debe ser buscar los complementarios, pero cada uno en su parte de la superficie. Encontrar una paleta y mantenerme por un tiempo con eso. Puedo mezclar colores, diluirlos un poco, subirle o bajarle la intensidad pero no cambiarlos, no alterar esa paleta. Profundizarla.

Mantenerme con una paleta determinada no es cosa fácil, hay colores nuevos todas las temporadas, hay nuevos, brillantes pero vale la pena y a la hora de pintar mejor mantenerse con simplifica las cosas y nos permite profundizar. De las restricciones, a veces surge la creatividad.

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2 Comments

  • Reply Vero abril 10, 2017 at 6:10 pm

    Tus palabras siempre me identifican, en especial en los temas que me cuesta expresar. Tu blog es un lugar generoso, de tranquilidad, diversión, armonía, fuerza interior, apoyo y estímulo . Una gratificación, el leerlo. Gracias.

    • Reply Rocio G abril 20, 2017 at 9:26 pm

      Gracias Vero, siempre !!!

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